El Pikolín quiere retirarme del fútbol, como los sommeliers de los vinos. Marco Palacios, defensa de los Pumas más conocido por el Pikolín, recomendó a los aficionados al fútbol que hay que estudiarlo más a fondo para entender lo que sucede dentro de un terreno de juego.
Al cuestionarlo sobre el 0-0 conseguido ante Chivas en el partido que a juicio de muchos no cumplió con las expectativas. Marco Palacios dijo: “El partido fue espectacular” y aclaró que en cuestión de estrategia. ”Hay que conocer de táctica para disfrutar de partidos tan cerrados”. Y sostiene que para él, hay 0-0 muy atractivos y apunta. ”La verdad a mi no me gustan los 4-3 o 5-4 porque están llenos de errores”. “En la táctica estuvo lo espectacular”.
Pikolín tiene razón, razón para los conocedores que no son mayoría. El 90 por ciento de los aficionados que van a un estadio o lo ven por televisión, esperan encuentros vistosos, con llegadas al arco contrario, con recortes, túneles, disparos, atajadas y todo lo que hace que el aficionado se levante de su asiento para festejar el final de una jugada.
Si a partir de ahora le exigimos al aficionado que aprenda los entramados del arte del fútbol antes de criticar, puede pasar lo que sucede con el vino de mesa. Una bebida que parecer estar destinada solo para los conocedores. Los sommeliers, los especialistas que no permiten que uno pida una copa si antes no le explica la característica del vino de mesa. ¿Le gustaría Cabernet o Sauvignon?. “Mire usted, este tiene 18 meses de crianza en barricas de roble francés. De un color. Rojo picota profundo. Aroma. Pimiento con caramelo tostado. Sabor. Equilibrado, buen ataque para final largo y complejo. Textura. Sedosa”. ¿ Lo nota?. El vino de mesa tiene poca demanda en México y posiblemente sea porque no se atreve el cliente a quedar como un ignorante y mejor pide una cerveza o un tequila.
El Pikolín no me va a retirar del gusto de disfrutar a mi manera un partido de fútbol y el vino lo seguiré disfrutando en casa para no tener que escuchar al sommelier.
